Este libro nace de una herida, y no es una metáfora.
La Patagonia arde. Arde el bosque. Arde la memoria. Arde el futuro que parecía inagotable. Y frente a ese fuego, que no siempre es accidente y demasiadas veces es consecuencia, nos encontramos compartiendo algo más que la tristeza: compartimos la consciencia.
Casi cuarenta corazones argentinos dijeron sí a este llamado. Treinta y siete voluntades entendieron que escribir también es una forma de reconstruir y salvaguardar la memoria.
Este poemario no es solo un gesto estético. Es un gesto político. Es comunidad organizada. Es solidaridad y registro.
Para este colectivo de poetas, allí donde nazca una necesidad, habrá siempre una voz que se levante, una mano que se tienda, una palabra que abrace.<
***
Todo lo recaudado con la venta de este libro, será donado a las familias damnificadas por los incendios